La Compañía Nacional de Danza apuesta por la inclusión

Desde el área socio-educativa Somos CND trabajamos en la mediación cultural con la convicción de la capacidad de la danza como agente inspirador y promotor de una sociedad más inclusiva.

Para ello, después de que algunos de nuestros bailarines recibieran formación en arte-educación, esta temporada hemos iniciado un programa de talleres de sensibilización hacia la danza dirigidos a diferentes colectivos y contextos sociales.

 

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Nuestra primera intervención en este sentido ha sido una colaboración con la Fundación Amaranta, que contribuye a dignificar la vida de las mujeres, especialmente de aquellas que se encuentran en contextos y situaciones de mayor vulnerabilidad frente a cualquier forma de violencia y explotación. En tres sesiones, que tuvieron lugar en la sede de la Compañía a lo largo del mes de febrero, nuestras bailarinas Ana Calderón, María Muñoz, Clara Maroto y Natalia Muñoz ofrecieron a doce mujeres un espacio seguro en el que poder conectar con su cuerpo y con la expresión del mismo.

Gracias a una colaboración con la Fundación Tomillo (que trabaja en el acompañamiento de niños y jóvenes en riesgo de exclusión social), el pasado 11 de mayo nuestros bailarines Elisabet Biosca, Daniel Lozano, Alejandro Polo y Samantha Vottari acercaron la emoción y el disfrute de la danza a niños y niñas de entre 8 y 12 años.

Completaron nuestra primera serie de talleres inclusivos los que impartieron los bailarines Celia Dávila, Felipe Domingos e Irene Ureña a personas mayores del Centro de Mayores La Casa del Reloj de Arganzuela, a quienes guiaron hacia la expresión corporal y el disfrute de la danza desde una perspectiva accesible, generando un espacio de encuentro, bienestar y relación.

 

Igualmente, desde el convencimiento de que la danza puede contribuir a que personas en circunstancias especiales tengan una vida mejor, esta temporada nos hemos unido al proyecto de intervención artística en entornos sanitarios Yo cuento, impulsado por neuropediatras, artistas y familiares de pacientes pediátricos del Hospital Niño Jesús de Madrid. A lo largo de unos meses nuestros bailarines Elisabet Biosca, Joshua Feist, María Muñoz y Nora Peinador han trabajado junto a un grupo de arte-educadores y otros profesionales artísticos y sanitarios para crear un espacio de juego, diálogo y creación artística que alivie las estancias hospitalarias de los pequeños pacientes y mejore su calidad de vida.

En esta misma dirección, y en colaboración con la Asociación de Profesionales de la Danza en la Comunidad de Madrid, volvimos a unimos a la celebración del Día Mundial del Párkinson el pasado 6 de abril celebrando en nuestra sede una sesión de danza para personas con Parkinson. Una ocasión para reflexionar sobre esta enfermedad neurológica, subrayar la resiliencia y capacidad de superación de quienes conviven diariamente con ella y recordar la capacidad que tiene la danza, sin ser una terapia, para contribuir a que enfermos neurológicos tengan una vida mejor.

Experiencias muy gratificantes todas ellas a la que esperamos dar continuidad para seguir acercando la danza a la sociedad, especialmente a las personas que se encuentran en situaciones más difíciles.